Cómo gestionar la incertidumbre: una incierta normalidad

Si tuviéramos que poner un título al comienzo del curso 2020/2021, ese sería, sin duda alguna, el de “incertidumbre”.

En los últimos seis meses hemos vivido un confinamiento total, un breve paréntesis de esperanza, y el inicio de un entorno de incertidumbre que nadie sabe cómo va a recorrerse y en qué situación va a desembocar.

Incertidumbre no significa crisis, ni debacle, ni hundimiento, ni nada por el estilo. Gestionar la incertidumbre es gestionar lo imprevisto y lo desconocido, pero no tiene porqué ser negativo necesariamente, aunque si que es algo que se sale del confort de lo previsible y de lo conocido.

La pandemia de la covid-19 que estamos sufriendo nos ha provocado esta situación de incertidumbre que, en el ámbito de los negocios y de las empresas, está suponiendo una serie de cambios profundos y de calado desconocido. Se acelera todo lo digital, se revisan los procesos de trabajo y los niveles de productividad, se virtualizan las comunicaciones, la formación e incluso las relaciones interpersonales.

Gestionar la incertidumbre implica dos cosas fundamentales: estar muy atento a los cambios en la sociedad y en los consumidores y tener capacidad para tomar decisiones de forma rápida y efectiva. No es el momento de esperar o de mirar a ver qué hacen otros, ni de esperar recomendaciones de sabios. Nadie sabe cómo va a resolverse esta situación, porque nadie supo predecir lo que podía suceder.

Gestionar la incertidumbre significa tener la voluntad de adaptar los negocios a las nuevas oportunidades que se abren en el mercado. Porque, aunque hay sectores muy afectados económicamente, estamos viendo cómo otros crecen y crecen rápidamente. La incierta normalidad, la actual incertidumbre no está afectando por igual a unos sectores que a otros e, incluso, dentro de un mismo sector a unos que a otros.

Hay gente que prefiere esperar. Ver cómo se desarrollan las cosas y qué van haciendo los demás, para después actuar, aunque, quizás, para algunos ya pueda ser demasiado tarde.

Nosotros somos partidarios de actuar, de ponerse al volante de los negocios y tomar decisiones en virtud de los vientos que corren: digitalizar, hacer los equipos más eficientes y productivos, reforzar el valor cliente y estar más cerca de él, flexibilizar los precios y los servicios y potenciar el talento de las personas de nuestra organización para que nos ayuden a realizar con éxito esta travesía.

La incertidumbre está rodeada de obstáculos y de inconvenientes, pero es también una fuente inagotable de oportunidades. Tomemos alguna de ellas para poder fortalecer nuestro futuro.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies